camino de la heroína

Comienza tu viaje interior: el camino de la heroína

Después de toda una vida transitando por un sendero que muchas veces te ha resultado ajeno para ti, es el momento de que comiences tu camino interior. Las mujeres que nos encontramos entre los treinta y los cincuenta años, según la autora Maureen Murdock, hemos transitado el estereotípico viaje heroico masculino buscando la aprobación de la sociedad y de lo externo.

Ese camino que te lleva por los distintos ciclos de la mujer y que solo al recorrerlo conscientemente encontrará el sentido de una vida plena.

Se trata del camino de la heroína.

Quiero compartirte como es este maravilloso viaje interior te puede llevar a reconectarte con tu ser más profundo y vivir desde la autenticidad femenina.

¿Quieres ser consciente de este recorrido espiritual y mental donde se integran todas las parte de nuestra naturaleza femenina?

La mayoría de nosotras hemos caminado por un viaje estereotípico masculino, que lo único que busca es la aprobación de la sociedad patriarcal en la que durante milenios vivimos inmersas. Gran parte de nuestra vida la hemos sostenido en el reconocimiento de nuestra familia, nuestra pareja o nuestros amigos. A las mujeres nos han educado para que el amor y la aprobación del otro sea lo más importante, aunque esto supusiera negarnos y deshabitarnos a nosotras mismas.

Muchas de las mujeres que conozco se han esforzado por cumplir todos los mandatos que este viaje masculino dicta: estudiar, tener un buen trabajo, ser independientes económicamente y, en general, perseguir el éxito en su versión más masculina (haciendo hincapié en lo material)

Y una vez conseguidas estas metas autoimpuestas, llega un punto de inflexión en el que sienten un profundo vacío y se preguntan: ¿y ahora qué? ¿Dónde estoy yo?

Cuando te das cuenta de que estas metas autoimpuestas han ignorado por completo tus propias necesidades femeninas, sacrificando nuestro poder femenino y energía para sustituirlo por los patrones masculinos, tomamos conciencia de que hemos sacrificado gran parte de nuestra esencia.

¿Te sientes identificada con esto?

Si tú también crees que ha llegado el momento de sanar la herida de lo femenino y potenciar nuestro poder como mujeres, aquí y ahora puedes comenzar a tomar conciencia de tu camino de la heroína.

 

 

El camino de la heroína: un viaje interior

 

El viaje que te lleva por el camino de la heroína es aquel que conseguirá que te sientas equilibrada y completa. Toda nuestra vida se compone de etapas, al igual que este camino.  

El sendero de la heroína no es un camino fácil. Y es que, al igual que cualquier viaje interior, se complica cuando se intensifican sus enseñanzas.

En ocasiones, este viaje es consciente y otras muchas, no. Sin embargo, es un recorrido espiritual que nos lleva a la integración de todas nuestras partes como mujer. En este sendero no existe un mapa que nos ayude a transitarlo. Lo único con lo que contamos es con nuestra intuición.

Cuando pasamos por los senderos más difíciles de nuestro viaje, podemos sentir conflictos en nuestros vínculos más cercanos, lejanía con lo que nos rodea o una insatisfacción que nos acompaña allá donde vamos.

“Todas nosotras podemos considerar nuestra propia vida como una historia que se desarrolla a través de una serie de experiencias cíclicas, cada una de las cuales tiene tres fases: separación, prueba (proceso de aprendizaje), retorno.” (Linda Sussman)

 

Las etapas del viaje

 

Primera etapa: el alejamiento de lo femenino

El viaje comienza en el momento en el que comenzamos a integrar en nuestra propia identidad lo que la cultura pretende que seamos como mujeres. Es justo en este momento en el que, al tomar la decisión de cumplir con lo esperado para ti, te separaste por primera vez de tu esencia femenina.

Segunda etapa: primeras pruebas, identificación con lo masculino

Comienzas entonces a transitar por una segunda etapa en la que, muchas veces inconscientemente, buscas la aprobación y el éxito de lo externo, sin prestarle atención a tus ciclos y la energía femenina.

En esta fase te vas a enfrentar a las primeras pruebas en el camino, en la que verás que la cultura percibe lo femenino como inferior, a pesar de todos los esfuerzos por dejar atrás cualquier rastro de debilidad.

También nos enfrentamos con la idea del amor perfecto o amor romántico, aquel en el que todo ocurre como en un cuento de princesas. Y con esto, llega un primer despertar.

Lo masculino en la cultura patriarcal, al contrario, es altamente valorado considerándolo como emprendedor, lógico, pragmático, descomplicado, objetivo, independiente, fuerte, valiente, poderoso. Según Maureen Murdock, la denigración de lo femenino, unido a la valoración de lo masculino, promueve que muchas mujeres se identifiquen y busquen aprobación bajo valores considerados como masculinos, dejando de lado o minimizando otros ámbitos fundamentales de su personalidad.

Tercera etapa: desolación espiritual

Llegada a este punto del camino, te encuentras con que ya has logrado todo lo que te habías propuesto en tu vida (o al menos, lo más importante), pero sientes un enorme vacío y frustración.

Es el momento de preguntarte: ¿Ha valido la pena todo ese sacrificio para ignorar tu feminidad? ¿En qué momento te desviaste del plan perfecto para el éxito?

 

 

Cuarta etapa: inmersión en tu interior

Una vez consciente de que el camino que has seguido siempre es el viaje heroico masculino, por el cual te has olvidado por completo de cuidar de ti mismas, comienza un trabajo de profundización interna en busca de la verdadera mujer que vive dentro de ti.

Esta puede ser una etapa que combine confusión y dolor con momentos de claridad y serenidad.

 

Quinta etapa: el anhelo de reconectar con lo Femenino: un proceso de reconciliación con tu cuerpo y tu sexualidad.

Una vez has conseguido reconectar contigo misma, podrás hacerlo con tu feminidad. Este es un proceso en el que conseguirás reconciliarte con tu cuerpo, tu alma y tu sexualidad.

Sabrás ver con claridad el camino que te marca tu intuición y podrás sentir que por fin comienzas a darle un significado a tu existencia.

 

 

Sexta etapa: sanación de la ruptura madre-hija

Aunque en esta etapa no tenga que darse una sanación de la herida de la madre como tal, si lo hace simbólicamente. Reconciliarte con tu linaje femenino, tus orígenes y el reencuentro de la naturaleza de lo femenino.

 

Séptima etapa: Sanación de lo Masculino

Una vez integrado nuestro origen femenino, es importante sanar la parte masculina. Y es que esta etapa es necesaria para integrar las partes heridas de su masculino interno herido, donde no hemos sabido poner límites, autodirigir nuestras vidas sin estar mirando hacia fuera, hacia lo que se espera continuamente de nosotras y conseguir el equilibrio perfecto dentro de su ser. Identificando los aspectos de tu propia naturaleza masculina que ha sido herida (la autocrítica, la agresión, una actitud controladora o dominante, etc.) y cultivando las partes positivas de tu naturaleza masculina, desarrollando un puente entre esas imágenes, creyendo en ti misma y haciendo crecer un padre interno que da soporte y que te sirve de manera saludable. Aprender cómo equilibrar tu vida interna y externa es un viaje que requiere toda una vida.

 

 

Octava etapa: el matrimonio sagrado: un proceso que ocurre a medida que aprende a integrar y equilibrar todos los aspectos de sí misma.

Y llegamos a la octava etapa, un proceso que ocurre cuando aprendes a integrar y equilibrar todos los aspectos de tí misma. Lo femenino y lo masculino. La tierra y el aire. El agua y el fuego. Todo vive en perfecta armonía dentro de ti.

Y esto solo lo lograremos reconociendo nuestro cuerpo y nuestro corazón. Nuestra intuición siempre sabrá guiarnos por el camino correcto.

Para llegar a este punto, es realmente importante curar la ruptura con nuestra esencia femenina y reunirnos de nuevo con nuestra naturaleza para vivir una vida emocionante y llena de sentido.

 

 

 

LA SANACIÓN DE LO FEMENINO COMO URGENCIA COLECTIVA: UNA CURA PARA EL ALMA DEL MUNDO

Para todo esto, tienes que cambiar. Y el cambio siempre asusta. El miedo a lo desconocido, a desprendernos de lo que tenemos apego de lo conocido, nos obliga a salir del estado de seguridad y comodidad. Pero una vez detectado y aceptado, sabiendo que el miedo llega cuando algo puede ser transformado, podrás continuar firme y segura en tu camino de la heroína.

Haciendo un repaso de las etapas del viaje, tras el alejamiento y rechazo de lo femenino para sumergirnos en la cultura patriarcal de lo masculino, llega el descenso.

El descenso puede manifestarse de muchas maneras, tales como crisis personales, ansiedad, vacío o confusión. Y es gracias a esto cuando comenzamos poco a poco a curar esta herida que nos provocó alejarnos de nuestra feminidad más profunda.

Este proceso nos permitirá vivir siendo nosotras mismas, enfocadas y conectadas con nuestra feminidad. Soltar las dependencias emocionales, los sentimientos de soledad y la culpabilidad te harán vivir con la sensación de estar contínuamente habitándote, siendo la dueña de tu cuerpo y tu sexualidad.

El camino de la heroína es un desafío maravilloso. Y recuerda, ninguna heroína viaja sola. Siempre contarás con muchas aliadas en tu camino que te ayudarán a vencer obstáculos que se pongan en tu camino

Es importante que estemos atentas para observarnos y cuidarnos. No podemos permanecer demasiado bajo la inevitable sombra del patriarcado.

 

¿En qué etapa te encuentras tú?

 

Te acompaño para que puedas realizar este maravilloso viaje que te llevará de regreso a ti

 

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1 Comentario
  • Pilar
    Posted at 22:32h, 05 enero Responder

    Muy interesante el articulo Maria José. Y creo que muchas mujeres hemos pasado por estas etapas y quizás algunas se encuentren atascadas en alguna de ellas.

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