Por fin has encontrado alguien maravilloso. Sientes que todo es perfecto, que cada palabra que te dedica te hace sonreír y vives dentro de una burbuja. Todo parece ir tan bien que quieres dedicarle todo tu tiempo y te empiezas a alejar de tus amigos, de tus aficiones, de todo lo que hacías antes. Ahora, nada tendría sentido sin esa persona. Sin su amor y compañía, no podrías ser feliz. ¿Te identificas con estas palabras? Cuidado. Puede que más que amor por esa persona, lo que tengas es apego emocional. Descubre en este artículo si es así y cómo superar este tipo de dependencia.

¿Qué es el apego emocional?

Teóricamente, el apego emocional no es más que dependencia hacia otra persona. Puede que, leyendo esta definición, tengas claro que tú no tienes apego emocional. Ese es precisamente el peligro de esto: a veces es tan sutil que nos cuesta darnos cuenta. Sin embargo, el apego emocional es mucho más frecuente de lo que piensas. Es más, seguro que conoces a más de una persona que ni te imaginas que lo sufre y que así lo hace. Porque el apego emocional no deja mucho rastro. Sentirnos amados es una característica innata que tenemos como seres humanos y es difícil diferenciar dónde está el límite entre lo que es saludable y lo que no. Para que puedas detectar si tienes apego emocional, aquí van unas cuantas evidencias:
  • Si ante cualquier gesto más frío de lo normal sientes tensión o ansiedad por miedo a que vaya a terminar la relación .
  • Si aunque se equivoque lo defiendes ante los demás, pues realmente no ves ni su error.
  • Si incluso le perdonas lo imperdonable porque no te imaginas sin esa persona.
  • Si hablas más de tu pareja que de tu propia vida.
  • Si no tienes proyectos propios o si los tienes solo son relacionados con tu pareja.
  • Si hace tiempo que no te dedicas a lo que te gusta por estar tiempo con esa persona.
  • Si te estás alejando de tus amigos, familia e incluso compañeros de trabajo...
  • Si sientes que la mayor parte de tu tiempo gira en torno a tu pareja.
Y, para mí la que es la evidencia más clara: si sientes que tu relación no te provoca calma, serenidad o seguridad, sino todo lo contrario. Enamorarse es un torbellino de emociones y es normal que podamos sentirnos fuera de lo que consideramos que es “normal”. Pero dentro de la normalidad, hay una base saludable que debe formar parte de tu relación. Si no es así, déjame decirte que el apego emocional está creando una relación de dependencia que perjudicará tu salud emocional en muy poco tiempo. Si crees que amando lo has entregado todo, hasta tu propia identidad, es el momento de hacer una parada en el camino para reflexionar para poder comenzar a amar sin necesidad.